Ya sabéis que yo soy un gran fan de los "flats" para casi todos los auriculares Grado. Personalmente pienso que son un "extra" imprescindible para todos sus usuarios, hasta el punto que para mi son fundamentales para disfrutar del "auténtico" sonido Grado.
Por supuesto cada uno tiene su opinión al respecto y es muy normal que haya usuarios que piensen que los flats enfatizan demasiado los graves, ocultando otras frecuencias del espectro. El problema es que si usamos otro tipo de almohadillas perdemos la inmediatez cañera del "sonido flats", lo que puede ser inaceptable si utilizamos nuestros Grado para escuchar rock. Es aquí donde entra esta modificación a la que he llamado flats "gorditos", que pese a no haberla visto nunca publicada no es nada especial y supongo que ya habrá sido probada antes por infinidad de aficionados. En fin, os explico sin más dilación:
Sencillamente se trata de poner un relleno debajo de los flats para aumentar ligeramente la distancia del oído al transductor, pero sin pasarse. Para ello he usado el método más fácil que se me ha ocurrido: usar tiras de espuma de unos 5-6 mm que colocaremos debajo de los flats tal y como se indica en estas fotos:

Las tiras de espuma están sacadas de algún tipo de embalaje que tenía por casa y están cortadas a tijera sin ningún cuidado especial.

Una vez instaladas, las tiras tienden a mantenerse en su sitio debido a que quedan encajadas en la ranura de las almohadillas. Esto permite quitarlas y ponerlas fácilmente casi como si se tratase de unos flats normales. Podría usarse un aro de espuma, pero sería más difícil de preparar.

¡Listo! A simple vista apenas se nota el cambio

Esta modificación tiene especial sentido en los Grado PS1, pero estoy seguro que muchos la encontrarán interesante también para los RS1 u otros Grado. A mi de momento me está gustando bastante tanto con RS1s como con HF1s, pero habrá que darle un poco de tiempo para probarlo bien. En principio los graves resultan un poco más "prietos", disminuyendo un pelín en volumen y dejando más aire a los medios y agudos. El resultado es un sonido más limpio pero igual de agresivo (¡o más!) y quizás un poquitín más espacioso, pero no mucho. Ya me diréis qué os parece. Lo mejor de todo es que se trata de una modificación reversible y muy fácil de ejecutar, como debe ser cualquier modificación de las almohadillas de los Grado.