Discrepo.
Nadar y guardar la ropa es imposible.

No, no me refiero a eso. Los "bocazas" hablan mucho pero dicen muy poco, lo poco que dicen suele ser para "cagarla". Hablar con mesura, en tiempo, forma y con argumentos es lo adecuado si queremos conseguir algo. Lo otro, hablar por hablar, haciendo alardes de sinceridad, está muy bien para los programas del corazón; donde se habla mucho pero sin contenido.
La prudencia no es sinónimo de falta de sinceridad ni de crítica; sino la capacidad de decir las cosas en la forma adecuada, a quien corresponda, cuando sea preciso y con la opción de mejora oportuna.
La crítica vacia, sin aportación positiva es fácil; lo difícil es hacer una crítica con ánimo constructivo de verdad.
Me explico mejor con un ejemplo. Los políticos que tenemos ahora en la "champion" puede decirse que hablan mucho, de eso no hay duda; que critican sin rubor.................. Pero, cada vez que presencio un acto electoral (pre electoral para ser más precisos) escucho un programa que está bsado en la crítica "per se" del oponente; a lo que, no se aportan nada; simplemente se descalifica. Si descalificar las opiniones y acciones del contrario, sin indicar la forma de mejorar, lo llamamos sinceridad y hablar; soy mudo e insincero.
El problema aqui, siguiendo con parte de tu argumento, no es que no se hablé; sino que no se hace donde, cuando y con quien se debe. Muchas personas se lamentan amargamente de la atención prestada en algunos organismos públicos; cuando alguna vez les he dicho que pongan una queja: la respuesta es la misma, ¿para qué?. Y no la ponen, eso si, siguen despotricando con el vecino y con de la barra del bar; sin darse cuenta que esos dos no van a solucionar al problema.
Los sinceros/bocazas se suelen perder en las forma