Desde hace unas semanas tengo por casa el Sugden Masterclass HA4; he querido esperar un tiempo prudencial antes de trasladaros mis impresiones. En estos momentos tendrá unas 200 horas de uso, por lo que considero que está en buen momento para hacer valoraciones. Aunque estás han sido bastante accidentadas debido a problemas con la salida RCA del Primare y al problema de un cable balanceado; afortunadamente ambos en proceso de solucionarse
Sí bien con el BCL estaba contento, con la llegada de los Edition 10 necesitaba un ligero cambio en la amplificación. Puesto que además de los Edition 10 están los K702, mi idea era encontrar un amplificador que fuese lo suficiente versátil para ambos auriculares; teniendo en cuenta su diferencias y peculiaridades.
No voy a poner imágenes del Sugden por problemas de software; adjunto el enlace donde podéis echar un vistazo.
http://www.sugdenaudio.com/pdf/masterclass_ha4_leaflet.pdfEn las fotos tiene un aspecto muy bueno; en “persona” yo diría que aun mejor: recio, firme, perfectos acabados sobrio y de tamaño y peso considerables. Los acabados son de primera: conectores RCA y XLR con un aspecto inmejorable, grosor de la placa frontal, pulido etc.
Nada más conectarlo, me sorprendió su ímpetu; tiene mucha fuerza. Sí a eso le añadimos una agresividad (en las primeras horas) en la zona media, casi daba miedo; más que agresivo parecía violento pero con una “forma física” envidiable: rápido, contundente, espacioso, profundo. Hacía poco que había probado el Gilmore GS-1 por lo que las comparativas no podían evitarse. De cualquier forma, las horas de funcionamiento hicieron que fuera sentándose y dejando ver su verdadero carácter. Ahora ya tiene pulidas esas asperezas que denotaban agresividad; mantiene la fuerza pero está se nota más contenida o controlada, lo que es de agradecer.
Como he dicho antes, lo primero que me sorprendió fue su fuerza. Cierto que posee una ganancia elevada (16,5 dB) pero el Gilmore llega a los 18 en la posición “high” y el BCL a 20, por lo que esto no era lo determinante, al menos desde mi punto de vista. Con los Edition 10 tenía que utilizarlo con le pote a las 7:30 más o menos; si quería “tralla” podía llevarlo a las 8:30 y con discos muy concretos grabados “bajos” hasta las 9; ahí ya comenzaba el peligro. Afortunadamente el pote es muy preciso y permite graduarlo de forma adecuada a los gustos de cada uno.
Cada vez me dejo llevar menos por las primeras impresiones (sobre todo si se trata de un equipo nuevo) por lo que me centraré en las conclusiones finales.
GRAVES
Los graves son intensos; con control pero sin llegar a ser extremadamente secos; ofrecen profundidad y cuerpo. Comparándolo con el Gilmore tiene mucha más ímpetu en estas frecuencias pero lago menos de control. El bombo de la batería suena contundente, los ribetes del bajo de perciben claramente y los sonidos del contrabajo adquieren mucha personalidad y presencia. Pese a no tener un control del grave soberbio (aunque aquí debo decir que la utilización del Cardas Golden Reference obró milagros) el grave permite que el resto de frecuencias se muestren limpiamente. Llega bien abajo, si bien en las primeras horas aquí se quedaba un pelín corto, en estos momentos no se echa en falta mayor profundidad. Con música en la que predomine las secciones rítmicas es una gozada hacer una escucha a un volumen elevado; la sensación de cercanía y realidad que ofrece en este aspecto es muy agradable.
MEDIOS.
Al principio muy agresivos; con el rodaje hecho, estos se muestran adelantados con mucho aire y buena dosis de transparencia. Las cuerdas suenan vivas y alegres, las voces se perciben con mucha humanidad, sobre todo las femeninas, permitiendo descubrir muchos detalles que pululan por estas zonas. Donde más me ha sorprendido es en la reproducción de guitarras; las ofrece a un palmo del oyente, limpias de todo grano. Esta peculiaridad junto con la fuerza que demuestra lo hace extremadamente divertido para escuchar rock o músicas en las que prime la contundencia frente a la delicadeza. Si en las orquestas puedo preferir en algunas grabaciones al Gilmore, en este instrumento evidentemente no. NO quiere decir esto que no sea apto para escuchar estilos musicales más refinados, en absoluto, pero desde mi punto de vista brilla en los estilos marchosos. En los medios estaría más cerca del Gilmore que del BCL, por poner un ejemplo para la gente que conozca estos dos modelos.
AGUDOS.
Muy vivos y extendidos, sin sibilancias ni artefactos extraños; a mi oído resultan muy naturales y agradables. El “sparkle” es de los mejores que he tenido ocasión de escuchar; al igual que lso decays. La extensión en estas frecuencias aporta mucho aire, ya lo comentaba anteriormente, facilitando la percepción de pequeños detalles que sino pasarían más desapercibidos. Debido a las particularidades de los Edition 10, bastante quisquillosos con os agudos, este aspecto es de suma importancia para mi en estos momentos. El Gilmore ofrece unos agudos muy limpios y naturales pero menos extendidos; el BCL es más escueto en esto, por lo que puede llegar a producir alguna sibilancia en algunas grabaciones (pocas a decir verdad) y no llega a la viveza del Sugden ni del Gilmore (lo que viene muy bien para determinados auriculares) por loq eu este aspecto queda algo retraido.
ESCENA Y DETALLE.
En detalle creo que a partir de determinado nivel, no va a producirse mucho cambio; quizás en la zona aguda aporte más facilidad de discriminación que los otros dos modelos, pero no me parece determinante. Simplemente muestra este “detallismo” de forma diferente. En pocas palabras, está a la altura de cualquier modelo de los que he podido probar; teniendo en cuenta que, tanto el Primare como los Edition 10 son muy detallados, poco hay que decir en este aspecto.
La escena podría definirse como ancha al igual que le Gilmore y profunda como el BCL (quizás un pelín menos) pero muy lograda. El Gilmore me aporta una escena que da la sensación de anchura y poca profundidad; el BCL bastante profunda y poco ancha; el Sugden coge algo de ambos; posiblemente este aspecto esté muy logrado; Hay que tener en cuenta que la sensación de “separación entre canales” es muy elevada en este amplificador; desconozco si esto influirá en la percepción de la escena; pero con grabaciones antiguas donde la diferencia de un canal a otro es muy marcada (ejemplo Beatles en los discos previos al Abbey Road está sensación de “diafonía” es muy elevada, incluso, en función de la grabación, un poco desconcertante al principio) y palpable.
Con grabaciones de música clásica realizadas en auditorios, la sensación espacial está muy lograda; pudiendo situar tanto en anchura, profundidad y altura a los integrantes; debo reconocer que aquí los Edition 10 son los que aportan gran parte de esta facultad pero con otros amplificadores no habían llegado a tanto.
SINERGIAS.
La valoración global la he realizado con los Edition 10, puesto que son mis auriculares de referencia; con el fin de poder compartir mis experiencias utilizando otros modelos más n, os comento sus particularidades, puesto que lo general es aplicable.
K501. Los conocía ya y había podido utilizarlos con el BCL; sin llegar a disgustarme no me enamoraron en su momento; muy agradables pero muy justitos en la zona baja y en al amplitud de escena; los había probado igualmente con el Beta 22 y ahí me gustaron mucho más. Con el Sugden la experiencia ha sido similar a la del Beta, no digo que se igual, pero me ha resultado tremendamente agradable escucharlos. Adquieren presencia de grave de una forma palpable y el sonido parece hacerse más “grande”; lo que los convierte en unos auriculares que me han hecho pasar momentos muy agradables con todo tipo de música; incluso con aquellos en los que se pensarían que iban a cojear. Un redescubrimiento muy interesante.
K702. Estos auriculares me gustan mucho; con el BCL iban muy bien; con el V8 geniales; con el Sugden me han gustado aún más. Cobran cuerpo y mayor presencia de grave sin enturbiar el sonido y sin destacar esa zona media/alta que en ocasiones puede resultar crispada. Manteniendo su personalidad, adquieren un plus de contundencia que, en mi opinión, les viene al pelo; pocas veces he escuchado el grave de los K70X de esta manera.
HD600. Siempre me han parecido unos auriculares muy correctos, conservadores dirían algunos, y lo sigo pensando. El Sugden quizás les aporte algo de vidilla; volviéndoles un poco más “agiles” y alegres; pero a costa de perder suavidad sobre todo en la zona media; cosa que, en mi opinión, no les viene muy bien. Si bien son más “marchosos” con el Sugden, prefiero para estos el Gilmore, pese a no ser mis auriculares preferidos. Esa “marcha” que les da el Sugden puede resultar divertida en un primer momento pero, en seguida, me aburre y fatiga. En pocas palabras; no sería mi amplificador ideal para ellos.
No he podido probar más auriculares con él; por lo que cualquier cosa que diga sobre otros modelos estaría en el ámbito de la “elucubración”.
En definitiva; un ampli que me está gustando mucho; ofreciéndome cosas que otros no hacían; para los Edition 10 como ninguno (salvo para cosas determinadas donde puedo preferir el Gilmore); con los K501 y 70X quizás solo superado (no puedo valorarlo claramente) por el Beta; de momento sigue compartiendo mesa con el Gilmore, cada uno para momentos concretos. En brece se hará un pequeño cambio en el sistema y veremos como se portan ambos.
Un saludo