No hace mucho tiempo que disfruto de este ampli por gentileza de Azelais (gracias otra vez). He podido probarlo con unas cuantas fuentes y con varios auriculares y me he animado a dejar algunas de las impresiones que este magnífico aparato me ha dejado, que para eso solemos ojear el foro.
Sé que hay gente del foro que también lo conoce, y espero que corrijan cualquier error que pueda cometer y que a su vez se animen y aporten sus opiniones, que seguro difieren de las mías.
Como ya hice en otra ocasión con el M1-HPA, tomaré como referencia comparativa los otros previos de este nivel que conozco: el propio M1, el XCAN-V8 y el BCL. De esta forma el que esté en disposición de hacerse con un ampli podrá tener una visión lo más amplia posible
Acabados y uso.
Para comenzar, como siempre, el aspecto material. Sé que no es lo más importante, pero también cuenta y me hace calentar motores.
El GS-1 es un ampli más pequeño de lo que aparenta en las fotos. Y eso que suele aparecer junto a auriculares más o menos conocidos. La verdad es que en la realidad es un ampli pequeño. Muy bajo, poco profundo y eso sí, relativamente ancho. Pesa, no obstante, para su tamaño, y eso siempre es agradable. Los acabados son dignos, pero me ha sorprendido mucho ver que casi me gusta más la carcasa que el frontal, que es de aluminio y bastante grueso, pero se ve algo toscamente cortado y pulido. No llega a la austeridad y robustez del BCL, con la consecuente transmisión de calidad, ni se acerca a la calidad de acabados de los MF, que son los más aparentes con diferencia, especialmente el M1. La mayor virtud del GS-1 está en la sencillez de su diseño horizontal, que transmite cierta discreción al combinarlo con el resto del equipo, sea cual sea éste.
El volumen, según me han comentado, es el mismo modelo que poseen el BCL y el V8 (e intuyo que también el M1, aunque no estoy seguro) pero el tacto se muestra más rígido que en los otros modelos citados. Si lo quieres mover poco se resiste y el resultado es un movimiento algo agolpado. Puede ser debido al pequeño tamaño del mismo (3cm de diámetro), o a una cuestión de lubricación, lo ignoro. En cualquier caso su efectividad es muy buena y precisa en cuanto a la entrega de sonido, y mantiene el balance entre canales de forma correcta en todo su recorrido, incluso a volúmenes bajos. En este apartado el ampli que mejor ha funcionado de los que he probado ha sido el M1, muy similar al V8, y tras estos el BCL seguido a distancia por el GS-1, el menos refinado en calidad y suavidad de uso, que no de funcionamiento, en el que son todos similares y correctos.
Prestaciones y/o funciones.
El GS-1 tiene, como ya sabréis, dos entradas y dos salidas por rca, una de ellas con función de previo. Carece de DAC integrado y posee un interruptor de encendido y apagado total (no stand-by) en la parte posterior, junto a la toma de red. En el frontal tiene dos tomas de auriculares y dos interruptores selectores de entrada y ganancia, escalonado en dos niveles (alta y baja) con un notable salto de intensidad sonora entre ambos (+9db y +18db, según creo).
Por tanto podemos decir que tanto el BCL como el GS-1 poseen selectores de ganancia mientras que los MF incluyen DAC. Ambas funciones son de agradecer, y mucho. El control de ganancia permite adaptar el volumen y su graduación a la sensibilidad de los auriculares, y se agradece mucho principalmente en horario nocturno. El selector de ganancia del BCL es más elaborado y permite más pasos (cuatro niveles), mientras que el del GS-1, al estar en el frontal, es más práctico (el BCL tiene el selector en la parte inferior del ampli). Si tuviera que escoger, GS-1, ya que dos niveles de ganancia son suficientes para mí y prefiero su practicidad.
El DAC es algo que mucha gente no necesitará, pero se agradece mucho poder disponer de esta conexión si la fuente es un ordenador. Con un buen cable USB el resultado del DAC de los MF no es de alto nivel, pero mucho mejor que conectar a la salida de auriculares de un portátil sin duda alguna, ya que reduce muchísimo el ruido que provoca el ordenador y transforma cualquier notebook en un equipo de música decente.
Cada cual deberá decidir qué le conviene más.
Sonido.
Es en este apartado donde realmente este ampli da la medida de lo que vale. Creo que se puede decir en términos generales que tiene tres puntos fuertes: resolución, neutralidad y amplitud horizontal de escena. Y es necesario matizar cada punto para que quede clara la sensación que este ampli me ha transmitido.
La resolución del GS-1 es sencillamente tremenda. Da toneladas de detalles en la gama media y alta, y con una claridad pasmosa. Se puede decir que desmenuza la grabación, y no de forma suave: los platillos y las resonancias suenan con tremenda fuerza, generalmente en los extremos de la escena. Esto, que puede ser muy bueno con buenas grabaciones, es letal con grabaciones mediocres o malas. Se pueden hacer sencillamente insoportables. Además cabe destacar el volumen al que muestra los detalles, mucho más alto que los otros amplis.
Con neutralidad me refiero a la casi inexistente coloración de la fuente. Es un perfil claramente frío y seco, excepto por una sorprendente y a veces descolocadora presencia del subgrave. Transmite en términos generales mucha rapidez y el control del grave es muy notable. Los agudos, sin embargo, van más sueltos. No tiene, por ejemplo, la tremenda precisión del BCL o del M1 en las frecuencias altas. Su perfil frío se ve compensado, sin embargo, por unos medios preciosos y precisos, con un punto de garra en la parte media alta que le da cierto toque cañero que se agradece (de no ser así sería excesivamente frío).
Por último, la escena, es tremendamente amplia en el sentido de anchura. Abre mucho la escena y lleva muchos detalles de la reproducción a los extremos de los oídos, separando magistralmente los instrumentos. En clásica este efecto es particularmente notable. Pero por contra, y por eso he añadido la palabra "horizontal", carece por completo de profundidad. Es plana. Y es una pena, ya que con semejante amplitud se agudiza esta sensación.
Esto en cuanto a los apartados y cualidades por separado. Pero lo que más importa es la sensación general de conjunto que transmite este ampli, y es en general la de neutralidad extrema y algo de frialdad. La ganancia cambia en parte este carácter, y cuando se usa la configuración baja el ampli es algo más templado en sus excesos, se muestra menos frío y agresivo y, por qué no decirlo, algo más soso.
Se puede entender como la antítesis del BCL, que es un ampli muy correcto en todos los aspectos pero con un perfil cálido y una escena profunda y más agradable. No es el GS-1 un ampli fácil de asociar. Tal vez sea por la falta de color que resulta de su escucha, pero cuando no brilla se hace muy duro.
Los MF son otra cosa en todos los sentidos. La escena de ambos (V8 y M1) es mucho más profunda y en el caso del V8 prácticamente tan amplia como en el GS-1, y son mucho, mucho más musicales. El GS-1 muestra la música de forma directa y plana, muy cercana al oyente, y en general con un aspecto de sequedad que transmite un claro estilo analítico. Los MF muestran la música con más suavidad y distancia, sin perder por ello precisión ni detalle. Es una clara cuestión de estilos.
Afinidades.
He probado en él los tres AKG que tengo: k701, k601 y k501. En contra de lo que puede esperarse en un inicio el resultado no es frío como temía. Con el k701 va muy bien, y no es tanto la carencia de grave como el punto incisivo en los medios altos, algo agresivos, lo que hace que no sea una combinación redonda. Como el k701 tiene una escena muy amplia y profunda la presencia directa del GS-1 se ve bien compensada y el resultado es solvente y agradable. Podría fácilmente convivir con este equipo, aunque debo reconocer que no es su fuerte. Tanto el BCL, como el M1, y sobre todo, con mucha diferencia, el V8, obtienen mucho mejor resultado que el GS-1. Con los otros dos de akg las diferencias entre amplis no son tan notables, pero van en la misma línea.
El beyer dt880 ha sido una sorpresa muy agradable. El GS-1, aunque frío, transmite cierta sensación similar al M1 en cuanto al comportamiento de este auricular, haciéndolo muy dinámico. No le da el toque cañero que sí consigue el M1, pero el GS-1 le saca un nivel de detalle brutal en medios y agudos, y la escucha es muy sugerente. Puede convertirse en una disección con algunas grabaciones. Vamos, que si lo que se busca es el detalle, esta es una gran combinación. Cuando las grabaciones son de calidad el resultado es asombroso y adictivo.
El denon d2000 ha sido la gran decepción. Yo esperaba un control del grave notable y un resultado redondo, compensando la calidez tal vez excesiva del denon. Pues nada más lejos del resultado final: el subgrave del denon se desmanda en exceso y los agudos son a su vez algo punzantes. Me he quedado pasmado con el resultado tan inesperado. El M1 sujeta mucho más eficazmente al denon en la zona del subgrave y por arriba, y por alguna razón que desconozco ofrece más detalle y unos medios mucho más agradables. ¿Será por la baja impedancia? Sé que el GS-1 tiene una impedancia de salida menor a 1ohm, pero la sensación que me ha dado es la de ir siempre mejor con los auriculares de impedancia alta. Ni idea de por qué.
Por último, los sennheiser hd600/650. Esta sí que es una combinación lograda. El GS-1 expande la escena de los senn y suaviza sus medios. Amplia la resolución y la dinámica de estos auriculares relajados y les aporta ese punto de acidez que normalmente cuesta sacarles. El único de los otros tres que se acerca a este efecto es el M1, pero lo hace de otra forma muy diferente. Me gusta más el GS-1 con ellos, y es ponerse a escucharlos y quedarse clavado con el resultado. Parece una combinación clara, como la del V8 con los akg.
No he podido probarlos con los grado, que ya vendí, así que esta cuestión tendrá que resolverla otro.
Para terminar...
Me ha parecido un ampli de mucho nivel, apropiado para auriculares con cierto toque cálido o para aquellos a los que les guste la escucha analítica. Es exigente con todo lo que se conecta a él, y hay que tenerlo en cuenta. Pero que nadie se asuste, no es excesivo en ningún aspecto.
Hay que considerar que los amplis con los que los he comparado son todos de un perfil más o menos cálido, salvo tal vez el M1, que es más equilibrado, y puede parecer por ello que el GS-1 resulta excesivamente frío. No opino así. La única pega que le pondría es cierta dureza en la presentación sonora más que en la tímbrica. Ahí los MF, a los que estoy más acostumbrado, me convencen mucho más. Supongo que fundamentalmente porque funcionan mejor con los auriculares que más me gustan, los AKG. Pero entiendo que es, como siempre, cuestión de gustos.
Saludos, al que haya aguantado hasta aquí.....