Vamos, estoy completamente endiablado. Me llaman de compañías que me dicen que me van a dar no sé cuantos terminales con correo, con música, con radio, con GPS. Yo le digo, si cada cuatro de los que me ofreces me los cambias por un iPhone hacemos negocio.
Te puedes imaginar su respuesta. Están como locos por colocar terminales antes de que llegue el iPhone porque va a ser la hecatombe. Yo creo que lo que se va a vivir en España, pese a la crisis, va a ser un acontecimiento. Mucha gente de bien y medio-bien, van a pasar por el aro y va a firmar un contrato de dos años por un servicio que no conoce con el objeto de estar en posesión del REY. Con el tiempo, cuando estos que se arriesgaron comprueben que lo que han contratado es realmente útil y que realmente leen el correo, que hacen compras, que es productivo y que lo que hicieron por la pijada, realmente es válido, van a exalar un aire de satisfacción que va a contagiar al resto de los mortales.
Hoy otra posibilidad. Que la gente empiece a comprar equipos liberados, sin ningún servicio y que no le encuentren ninguna vengaja al iPhone mas que es el equipo de moda. Pero por no gastar, no conocerán las posibilidades que el iPhone les puede ofrecer y utilizarán el terminal como si de un simple teléfono se tratase. Acabarán comprando un Nokia, en el que es más fácil llamar y enviar SMS.
Yo creo que somos muchos los que vemos que este terminal puede ser muy útil y que puede generar una revolución en la forma en la que nosotros interactuamos con el trabajo, los amigos, cómo organizamos nuestra vida, etc.
Realmente puedo llegar a pensar que esta revolución puede generar unos beneficios empresariales, y un aumento del rendimiento de trabajo que podría ligeramente reorientar el destino de un sector pequeño dentro de esta crisis. Pero es indudable que con buena publicidad y un buen marketing y soporte técnico, puedes crear una revolución.
En fin, soy muy iluso, pero yo como teleco, siempre estoy a la espera y deseando que la tecnología no modifique nuestro modo de vida para acercarnos más lo que todos buscamos.
Disfrutarlo.