Volvemos a lo mismo. Confundimos las cosas.
Abierto, en el sentido en que yo lo entiendo, es algo general.
Abierto, hablando del sistema iPad/iPhone/iPod, no es que dejen entrar de todo en la AppStore sin control. Que apliquen el control que quieran, que para algo es su tienda y para más señas yo estoy muy contento con ella.
Abierto, para mi, es que permitiesen, además de su tienda y su sistema iTunes (del cual, como programa, tampoco tengo queja). Usar otros. Que, por ejemplo, hiciesen público el protocolo que usan para comunicarse con el iPod, de modo que otros desarrolladores de software pudiesen hacer compatibles sus reproductores con el iPod. Y, de nuevo, yo no tengo queja de iTunes. Me parece bien que funcione como lo hace, yo uso Foobar porque se ajusta más a mis necesidades y me resulta más cómodo. El problema está en que yo (por obra y gracia del fabricante) no tengo libertad de elección para usar el reproductor que más me convenga para sincronizar el iPod.
(Mientras escribo esto conecté mi iPod touch a ubuntu, y por lo que parece lo detecta y puedo copiar canciones del iPod al equipo... cosa que por algún motivo que se me escapa no puedo hacer con iTunes)
Ahora bien, considero que debe ser una libertad del usuario (
y también su responsabilidad) el poder instalar lo que le de la gana en su sistema. Que Cydia es inseguro y no confías en ella. Pues simplemente no usas su sistema ni instalas su software, o miras con cuidado lo que instalas. La clave es que tú decides porque tú eres quien tiene que hacerlo.
Con el iPad/iPhone/iPod recién comprado (o con cualquier terminal móvil con Android u otro sistema) estás limitado a usar su tienda y cargar con las aplicaciones preinstaladas, las uses o no. Estoy de acuerdo en que eso puede ser más que suficiente en condiciones generales y suele ser lo más cómodo. Pero ¿no estaría bien que tuvieses la posiblidad de exprimir al máximo las capacidades del aparato? A fin de cuentas, ¿no has pagado por el?
Pondré algunos ejemplos de casos con los que me he encontrado.
Tengo una cámara de fotos "vieja" (Canon Powershot A610). Es básicamente una cámara digital compacta, tirando a gorda, con controles manuales y que saca fotos en jpg. Al menos es así hasta que le "instalas" el "firmware" (ni lo instalas ni es un firmware, pero para entendernos)
CHDK. Que incluye entre otras funcionalidades: Salvar las fotos en formato RAW, control manual total sobre exposición, bracketing, detección de movimiento (para, por ejemplo, fotografiar rayos), etc. ¿Útil y necesario para todo el mundo? No, pero impagable si quieres sacar fotos durante una tormenta o alguna foto del cielo estrellado, con un tiempo de exposición muy alto.
Tengo un móvil Android. Recién comprado vino con Android 1.5. El fabricante publicó que distribuiría la versión 2.1 este Mayo (a finales aun no la había hecho y no estoy seguro de que ya lo haya hecho).
Después de trastear un poco logré instalarle una versión modificada del Android 2.1 que añade unas cuantas posibilidades al sistema. Como la de eliminar las aplicaciones instaladas de serie que no usas, instalar aplicaciones directamente en la tarjeta de memoria (opción incluida en la versión 2.2 de Android), la posiblidad de usar el móvil como un AP, etc.
Otra experiencia. Windows usa (desde hace ya un tiempo) el sistema de ficheros NTFS. Está considerado como un buen sistema de ficheros y es (o era) un sistema de ficheros cerrado. El problema lo tenías cuando realizabas una instalación de windows y linux en la misma máquina. En un principio, desde linux no podías acceder a las particiones de NTFS. Gracias a ingeniería inversa, con el tiempo se llegó a leer, después se logró escribir con problemas, y finalmente si logró lectura y escritura. Años de desarrollo para algo que podría lograrse en semanas y el sistema de ficheros fuese abierto. El mayor perjudicado era el usuario, no veo como podría dañar a microsoft o aumentar la inseguridad del usuario al darle control de lectura y escritura en las particiones NTFS desde linux.
Saludos.