Claro que sí, yo también pienso que cada tecnología tiene sus usos, ya sean los lectores especializados con eInk, los tablets multifunción o los libros en papel. Cada uno tiene sus puntos fuertes y sus inconvenientes. No creo que se pueda decir que una es claramente superior a las demás en términos absolutos y personalmente me veo usando las tres en los próximos años.
Tampoco coincido exactamente en todas vuestras apreciaciones. Principalmente, no creo que las pantallas eInk sean inherentemente superiores a las led en comodidad de visión. Depende de la pantalla y sobre todo de la relación de brillo entre la pantalla y el entorno. Con un brillo inferior al entorno y una buena pantalla yo no tengo especiales problemas de cansancio. Mucho menos con un fondo oscuro. Desde un punto de vista científico, todos los estudios médicos que he visto hasta la fecha (tengo un familiar que hace investigación en
optometría con el que he comentado este tema) van en esta dirección: al ojo humano no le importa si la luz es emitida o reflejada. Sí le importa mucho las diferencias fuertes de iluminación o permanecer muchas horas al día leyendo a cortas distancias, cosa que todos hacemos. Normalmente y al margen de casos especiales, cuando decimos que una pantalla led nos cansa es que tiene un brillo excesivo con malos ángulos de visión. Incluso muchas personas con patologías oculares encuentran mucho más cómodas las pantallas iluminadas, no sólo más cómodas que las eInk, sino que el papel. Recientemente he leído
este blog que ilustra esta afirmación, que es válida para multitud de patologías. Por supuesto las pantallas iluminadas son bastante peores que las eInk a plena sol, de eso no hay duda

.
Tampoco pienso que los aparatos eInk estén preparados para el público univeristario. En USA las pruebas realizadas han sido bastante negativas. Yo desde luego en mi época universitaria no hubiera usado un eInk en mis estudios, especialmente por su lentitud e imposibilidad de realizar notas de una manera cómoda y racional. Hoy en día no creo que pudiese prescindir de un buen libro, libreta, bolígrafos y rotuladores. Sí que hubiera usado un tablet como el iPad, que supliría muchos usos de un portátil pero en un formato más cómodo y con mayor batería. Internet, proceso de textos, agenda y reproductor musical en un aparato del tamaño de una
libreta fácil de llevar a clase o la biblioteca. Y algo como
Auditorium hubiera sido de un valor inapreciable para grabar clases con notas asociadas

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Pero aunque pienso que los lectores eInk tienen un indiscutible sitio en el mercado, también creo que necesitan variar su estrategia actual. Como ya he dicho, lo más importante es el precio. La masa de consumidores no va a pagar precios sólo ligeramente inferiores por un dispositivo sin tecnología táctil especializado en lectura que por un tablet. Sobre todo si pensamos que las ventas de lectores eInk nunca han llegado a despegar y siempre ha sido bajas, incluso sin la competencia de las tabletas. Se cree que en el primer cuarto de este año todos los lectores eInk del mercado mundial no llegaron al millón y medio de ventas. Sólo el iPad ha vendido 1 millón en el último mes, y eso sólo en USA. Evidentemente hay otras mejoras necesarias, como puedan ser una mayor velocidad, mejor contraste y adopción de color. Pero lo más importante es el precio. Yo creo que un kindle sencillo, rediseñado con aspecto más moderno y un precio de $99 dispararía sus ventas. Lo veo improbable, pero no imposible. ¿Quizás en el 2011, si se cumple mi teoría sobre la competencia de los tablets? Al fin y al cabo a Amazon le interesa vender libros, no dispositivos.