Hola, Azelais.
Generalmente escucho a niveles bastante bajos, salvo cuando me apetece caña. Entonces me descontrolo bastante, pero afortunadamente ocurre pocas veces.
Como tengo amplificadores muy diferentes al tuyo (que por cierto, ya lo quisiera para mí), con los denon no suelo pasar de las 9 casi nunca en mi mini-ampli de auriculares que suelo tener conectado al ordenador (es un Pro-Ject Head Box de los antiguos), mientras que con los beyer o los akg tengo que subir bastante el volúmen por la alta impedancia (tengo los dt880 de 250 ohms y los k601, de 120 ohms). Con ellos puede subir prácticamente hasta las 3, lo cual es bastante.
En el ampli estacionario, un marantz, la cosa cambia bastante. El volúmen se contabiliza en decibelios, como en el phonitor, y por equivalencia no suelo bajar de los 40 (digo bajar porque la cuenta en estos sistemas es descendente a medida que sube el volúmen), lo cual en el phonitor equivale a las ocho, más o menos. Con los más exigentes nunca he pasado de 10, lo cual es una barbaridad, ya que comienza a ser insoportable. Eso equivaldría a las 11 en un volúmen convencional. Como ves, las diferencias según modelos de auriculares y de amplificadores son más que notables, así que es difícil hacerse una idea.
Lo más llamativo del caso es que cuando conecto el pro-ject diréctamente al reproductor de cd (un cambridge audio muy sencillito) la fuerza que tiene es como multiplicar por cuatro a la que tiene conectado al ordenador: es una pasada. En este caso, con los denon lo debo poner al mínimo, y con los de alta impedancia rara vez paso de la mitad. Es increíble lo que cambia con una buena fuente (y eso que no es nada especial).
Saludos.