Autor Tema: JVC HP-DX1000: Una crónica  (Leído 14721 veces)

Torpedo

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JVC HP-DX1000: Una crónica
« en: Febrero 21, 2008, 21:57:24 »
Aunque comparto la opinión generalizada de que es más fácil conseguir un sonido equilibrado por un precio razonable en unos auriculares con un diseño abierto que usando copas cerradas, siempre he tenido curiosidad por saber si hay auriculares cerrados que puedan sonar realmente bien. No en vano los auriculares dinámicos que tienen la fama de ser los mejores jamás fabricados son unos cerrados, los Sony MDR-R10.

Cerrar los auriculares añade el problema de la onda trasera en contrafase, que o la “matas” con algún absorbente, o te aguantas añadiéndola a la que te llega frontalmente. La mayoría de cerrados tienen, por este motivo, un grave mucho más presente, que suele tender a “cabezón” y también una tendencia a exagerar las sibiliancias y brillos que no es de lo más confortable. También suelen tener alguna coloración debida a la vibración del recinto y las resonancias internas que el sonido radiado por la parte trasera del transductor genera, como pasa con los altavoces.
Sus ventajas respecto a los abiertos se supone que son mejor aislamiento del ruido exterior y sobre todo, menos irradiación de lo que estás escuchando a tu entorno. Pero pagas el precio de que tus orejas quedan encerradas, se airean peor y sientes calor y más presión. ¿Es que nunca hay nada perfecto?

Como suele pasar con estas cosas si tienes la mala costumbre de leer los foros, llegas a plantearte si realmente hoy en día se fabrican auriculares cerrados que puedan tenerlo “todo”. Te pica el gusanillo y empiezas a documentarte. Entonces lees por ahí que si los D5000 van muy pasados de grave y hay gente que los está modificando engrosando las almohadillas y metiéndoles absorción a base de algodón, que si los Darth Beyers tienen muchísimo grave también, que si los Edition 9 esto, que si no hay nada como los R-10, que si los L3000 lo otro, que si los W5000 tienen el agudo no sé qué… y acabas con una empanada mental gloriosa. Tienes un dinerillo extra pidiendo guerra, ninguna posibilidad de probar la inmensa mayoría de lo que parece interesante antes de gastártelo y sigues leyendo foros, críticas y comentarios. En eso que te enteras de que JVC, una marca que en el mundo audiófilo es un perfecto cero a la izquierda (aunque hicieran en su momento de los mejores vídeos VHS), fabrica unos auriculares cerrados, con una pinta soberbia, que valen un dineral –para los precios de auriculares muy decentes, no para lo que cuestan los cacharros de audio, que suelen ser caros de narices- y que encima mucha gente habla bien de ellos. Algunos dicen que son los mejores auriculares cerrados actualmente en fabricación, supongo que para sacar de la lista de favoritos a cosas míticas como los R10, Audio Technica L3000 y piezas de ese porte. Salvo por algunos que comentan sobre una coloración en los medios que no parece molesta y por otros que los encuentran pasados de grave (aunque siempre insisten en que es de buena calidad), no hay comentarios realmente negativos. Igual son buena opción. Te lo miras un poco más, buscas por Internet y al final, decides pedir un par a Audio Cubes.

Los auriculares salen de Japón a los tres días de haber hecho y pagado el pedido. Sigues el “tracking” y llegan a España a los tres días de haber salido de Japón y aunque en la web del seguimiento no dan muchas más pistas que “retenidos en aduanas”, los días van pasando y tu inquietud aumenta. El estatus sigue siendo “aduanas”. Preguntas a Audio Cubes si hay problemas. Te dicen que ni idea, que preguntes en aduanas. Buscas por Internet y te enteras de que las aduanas se han puesto duras con los envíos que vienen del Lejano Oriente. Mierda. Procuras tener paciencia, pues todo lo que encuentras es el teléfono de aduanas que debe estar permanentemente apagado y parece que tu única alternativa es irte a Barajas, a Aduanas, a ver qué pasa. Con esos horarios tan compatibles con los de los currantes, no parece una solución muy práctica. Al final tienes suerte y tras 8 días, se supone que de complejas y laboriosas negociaciones internas en las Oficinas de Aduanas –léase el funcionario A lleva tus papeles al funcionario B quien al día siguiente calcula el flete, después lo dirige al funcionario C, algo indispuesto por una gripe insidiosa, que tarda dos días en calcular el IVA, para dejarlo en la mesa del jefe de negociado, hombre importante y muy ocupado, que necesita otros tres días para repasar las cuentas, coger el sello de caucho de su mesa, impregnarlo de tinta violácea y dar el visto bueno- , llaman a la puerta por la tarde y es el cartero que trae tu paquete procedente de Japón y una factura para que le abones un 20% extra de impuestos y aranceles. Otra vez mierda. Este experimento va a acabar saliendo bastante caro.

Con esa mezcla de ansiedad, emoción, anticipación y curiosidad que te devuelve durante unos minutos a la infancia, abres la caja de cartón de embalar, marrón, cerrada con cinta americana y dentro encuentras otra caja de cartón, bien protegida con lámina plástica de burbujas, de color negro, con una leyenda plateada que dice “HP-DX1000 Stereo Headphones Victor JVC”. Uno se espera, después de aflojar más de 100.000 pesetas –de las difuntas- algo un poco más exquisito, pero no, es lo que hay. La caja se abre como las de zapatos, levantando una tapadera que abarca todo el recinto de la parte inferior hasta la base. Y ahí están ellos, cubiertos por un sobre de plástico conteniendo papeles de garantía y folletos, tus nuevos auriculares. Es una pena que no nos enseñen japonés en el cole.

La primera impresión es “¡Jo cómo abultan!”. La segunda “Esa maderita mola, pero no brilla tanto como la de los Audio Technica o los Denon, ni es tan oscura”. La tercera “¡Qué poco pesan!”. La cuarta “¡Menudo cable! Esto no hace un nudo ni por descuido”. Y la quinta “¡Qué blanditas y confortables parecen estas almohadillas!”.
Remiras la caja por si hubiera alguna bolsa para transportarlos, un adaptador de jack de 1/4” a 1/8” pero no, no hay nada más. Auriculares y documentos, eso es todo. Acercas los auriculares a la nariz. Las almohadillas huelen a piel, tienen tacto de piel y tienen costuras como la piel. ¿Serán de piel? Dedicas unos minutos más a mirarlos y remirarlos, ves que la banda cede y recupera su forma sin mucha tensión, que los anclajes de las copas son metálicos, que las sujeciones en la banda son de plástico, pero corren bien y aguantan el ajuste que dejes para el tamaño de tu cráneo, que el forro de la banda también es de piel, que la impresión de la marca y modelo sobre las copas de madera parece de buena calidad pero no va grabada, que el jack de conexión es dorado y tiene el aislante de la misma madera de las copas, que aunque nadie lo había comentado las almohadillas van montadas sobre unas piezas con forma de cuña que hacen que el auricular no quede perpendicular a la oreja sino ligeramente rotado hacia atrás y que a cada lado, además de las preceptivas L y R avisándote de cuál es cada canal, hay unos puntitos que dicen lo mismo en Braille. Aunque no sepas Braille, es muy fácil distinguir qué copa corresponde a cada canal al tacto. Buen detalle.

Y entonces vas y te los pones. Chutas el conector a la salida de la tarjeta de sonido, que aunque con limitaciones no suena del todo mal, abres Foobar2000 y escoges uno de esos discos que tienes en mp3 bien hechos por ti mismo, que conoces como la palma de tu mano. Antes de que empiece a sonar te das cuenta de que eso de que los auriculares cerrados aíslan del ruido es una verdad a medias. Al menos con éstos. Algo aíslan, pero no creo que mucho más de 10-15 dB. Muy lejos de los 30dB que te quitan unos buenos tapones antirruido. Bueno, así tampoco estás aislado del medio y puedes oír el teléfono si te llaman, que tampoco está mal. Y empiezan a sonar.

Volvemos a otra primera impresión: “¡Caramba qué graves!” Entonces piensas ¿será un grave bien definido? Y sigues escuchando. Pues parece que sí, potente, profundo, con mucho cuerpo, lo bastante como para llamar la atención, pero no como para oscurecer el resto del espectro. Te asaltan las dudas. Pones otro disco que tiene un tema que pone en evidencia a casi todos los auriculares y altavoces. Y pasan la prueba con nota. La mejor nota hasta ahora de cuantos auriculares has escuchado. “Joer, esto promete” piensas. “Y no llevan sonando ni veinte minutos“, sigues pensando. Eso te lleva a decidir comprobar si ese grave es subjetivo o realmente bajan lo que parece. Y bajan lo que parece y más. A las profundidades del averno, hasta ahí bajan. Dicen que los seres humanos no oímos por debajo de 20Hz, pero no es del todo cierto, con suficiente intensidad percibimos claramente la energía sonora, aunque no la identifiquemos como un tono, a 15Hz y algunos hasta a 10Hz. Éstos a 10 Hz no estoy seguro de que bajen, pero a 15, certifico que lo hacen. Lo que no sé es con cuánta distorsión. No parece mucha, no escucho armónicos…. Esto sigue prometiendo mucho. Y haces un barrido hasta 20KHz y de paso que compruebas que tu audición sigue en bastante buen estado, descubres que también suben. A 20KHz llegan escasitos, pero llegan. Hasta unos 15KHz bastante equilibrados, sin mucha sensación de altibajos, claro que eso teniendo en cuenta que nuestra audición no es lineal, es poco significativo.

Entonces es cuando te da el ataque de euforia y vas y lo cuentas en el foro. Decides que dar muchos más pormenores no es sensato, no están rodados y encima estás con esa euforia tonta del juguete nuevo que no es nada buena para intentar ser objetivo. Aún así cuentas cosas y compartes esa ilusión pueril. Sigues siendo un niño grande amigo.

Y en vez de someterlos a la tortura que tan bien ha funcionado en otras ocasiones con los AKG, los Sony, los Ultrasone y tantos otros chismes, te dedicas a escuchar música con ellos. Y películas. Y conciertos en DVD, y la tele, y la radio. Descubres que son suficientemente reveladores, como que te cuentan muchas cosas. Todo suena distinto, cada cosa tiene su propio carácter, oyes detalles de las grabaciones, de cómo las hicieron, te haces tus hipótesis de qué micros usaron, cómo los pusieron. Pero a diferencia de con otros auriculares que tienen ese tipo de claridad, con éstos te lo pasas bien escuchando. Tan bien que empiezas a poner discos de cuando tenías 15, 20, 25 años y tenías un equipo roquero, de los de grave con pegada y agudo incisivo. Ahora suena el grave menos indefinido, y los agudos menos incisivos, pero te lo pasas igual de bien. ¿Seguirán sonando así de bien cuando tengan más horas encima?

Pasan los días y te dedicas solamente a hacerlos funcionar cuando estás escuchando, nada de desperdiciar ese sonido. Calculas que habrán estado funcionando unas 40 horas y en ese tiempo has apreciado altibajos, momentos de grave pasadísimo de vueltas, de agudos que es como si no estuvieran, sin nada de chispa y como apagados, sin caída y sin aire. Pero pese a ello, el sonido en conjunto es agradable y no te importa, es como si estuvieras seguro de que eso no va a estropearse. Es cuando decides que igual conviene acelerar el proceso un poco y dejarlos sonando aunque no los escuches. En dos días les metes 20 horas de música (sigues sin querer hacerles el tratamiento de choque), bastante fuerte ya, claro que si estos bichos aguantan 1500 mW es difícil que los quemes por burro que seas. Parece que se van estabilizando y que el agudo se equipara con el grave, aunque no del todo. La sensación de espacio aumenta, el grave sigue siendo generoso, profundo y el sonido total cálido, divertido y emocionante. Y sigues poniendo música y escuchándolos. Rock, clásica, jazz, solistas, tríos, cuartetos, big bands, sinfónicas, filarmónicas… se lo tragan todo y suenan bien con todo. ¿Congestión? Pues para llevar tan pocas horas, no parece importante, si es material muy complejo y lo pones fuerte, pues como cualquier otro. ¿Dinámica? Bien, lo flojo flojísimo y lo fuerte fortísimo, y puedes seguir cada elemento por separado, pero coherente y formando parte de un todo. No suenan mal a poco volumen, aunque el agudo baja bastantes enteros y el sonido se queda a merced del grave, claro y corpóreo y de los medios, bien estructurados y definidos; también aguantan la tralla sin despeinarse como ningún otro auricular que haya tenido conectado a ese mismo equipo.

Aún así notas que en general son muy sosegados y no tienen el tipo de resolución de detalle y textura en los agudos de los AKG, los Sennheiser o los electrostáticos. Van de otro palo. Recuerdan un poco al sonido divertido, pasadito de graves pero muy escuchable de los Koss Porta Pro o los KSC-55.

En esto que como parece que una de dos, o estás completamente demenciado o te sobra la pasta –va a ser lo primero- te llega otro amplificador de auriculares. Por aprovechar la oportunidad, lo vendían casi nuevo a buen precio, mira cariño qué bonito es, no tiene ni un rasguño, ella dice que sí, que los conectores brillan como si no los hubieran usado nunca….  La excusa es que como tienen salida balanceada y en el precio me incluyen el cable para probar eso con los Sennheiser, hay que aprovechar para probar cosas. Si no pruebas no aprendes. Valiente excusa. Pero bueno, ésa es otra historia. El caso es que chutas los DX1000 al nuevo ampli, el RPX-100 de Rudistor y descubres que esos bichos no necesitan mucho para sonar decente, pero si les metes chicha a saco puedes ponerlos todo lo fuerte que quieras que antes te quedas completamente sordo que logras hacerlos clipar. Estamos en unas 60-80 horas de rodaje. No va mal la cosa.

Llega el fin de semana y tienes todos los juguetes a punto para hacer pruebas, escuchar, comparar y hasta consigues engañar a unos amigos, buenos amigos y buena gente, que se traen sus propios juguetes, entre ellos dos equipos para medir auriculares, sacar curvas de respuesta de frecuencia, impedancias, distorsión, respuesta impulsiva… el lote completo. Cuando ellos vienen ya es domingo y los auriculares rondan las 150 horas de uso, tal vez un poco más, siempre rodándose con música, nada de torturas con ruido blanco/rosa, impulsos ni barridos.
Se los coloca uno y dice: “caramba qué grave, mucha información hay ahí, pero predomina sobre el resto”. Tú que lo sabes asientes pero destacas que también tienen agudos refinados, un medio bonito, son muy dinámicos… Se los pone otro y pone cara de no sabes si flipe o estar haciendo una lista mental de todos los motivos por los cuáles no se los compraría. Los prueba otro y parecen gustarle. Lo que está llamando la atención de todos es el ampli y el más peligroso de todos los amigos pregunta el precio y dónde se puede comprar. Ha caído. Pobre.

(Continúa como respuesta, el número de caracteres excede los 20.000 permitidos)....
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Martin L. King

Torpedo

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JVC HP-DX1000: Una crónica (segunda parte)
« Respuesta #1 en: Febrero 21, 2008, 22:06:20 »
....

Van pasando los días y sigues teniendo los auriculares conectados al Rudi o al 707 (que tiene una salida de auriculares muy competente) continuamente  para meterles rodaje y pasar ese punto de las 200 horas, en el que se supone que la mayoría de auriculares pueden considerarse rodados. La verdad es que suenan prácticamente igual que cuando tenían unas 80 horas. Y llega la hora de la verdad, de decidir si estos auriculares merecen la pena, si suenan bien, si son interesantes, si se les dan mejor un tipo de música que otro… muchos interrogantes y pocas respuestas objetivas. Subjetivas bastantes.

Para decir algo con objetividad en esto del audio no hay nada mejor que acompañarlo de mediciones. Definitivamente los DX1000 no son unos auriculares con una respuesta lineal, tienen casi 15dB más de respuesta a 40-100dB, extendida con apenas 2dB menos hasta 15Hz o algo menos, que en algunos puntos del agudo hasta 15KHz. Presentan algunos altibajos en la zona media, pero éstos son relativamente pequeños, apenas 3-5dB, para caer bastante (como 10dB menos que a 100Hz) a 1000Hz. En la otra medición supuestamente menos precisa, parecen algo más equilibrados. Esto no puede tomarse con rigor absoluto ya que la forma de nuestras orejas y conducto auditivo modifican el sonido que realmente llega a nuestro tímpano, pero es una muy buena aproximación de lo que el cerebro analizasonidos nos cuenta: Son unos auriculares con una respuesta en graves presente, hasta cierto punto potenciada respecto al resto del espectro, razonablemente lineal, clara, bastante rápida para unos auriculares cerrados, con un nivel de distorsión (medida) aceptable, que contribuye a la calidez y espaciosidad que generan. Una gama media razonablemente equilibrada, menos presente que el grave pero con buena “textura” y verosimilitud (© Carlos, jejejeje) que da paso a un rango de agudos muy limpio, falto de la sensación de aire y largas caídas que tienen auriculares más equilibrados. Aún así son bastante reveladores de las diferencias entre grabaciones, de sus fallos y virtudes y proporcionan un escenario algo más ancho que la separación entre las copas, pero con una especial sensación de profundidad, como de que haya diferentes planos entre las líneas de instrumentos. A pesar de que su balance es hacia la zona del grave, permiten distinguir con bastante precisión la cantidad de grave real que hay grabado, pero no serían aptos para que un técnico de sonido diera el toque final a una grabación. De usarlos para eso, quien escuchara esa grabación con auriculares como los Sennheiser 6xx o los AKG K701 la encontraría escasa de grave y pasada de agudos.

Las respuestas subjetivas son las más interesantes, para mí claro, porque soy quien los ha estado escuchando todos estos días. Quien tenga un tipo de preferencias musicales y de sonido parecidas, estará de acuerdo, pero quien disfrute de otras cosas, puede que en absoluto. Básicamente son auriculares todoterreno, puedes escuchar casi de todo que suena agradable, relajado pero divertido, rítmico, dinámico, coherente, razonablemente creíble, abierto, “humano” –en oposición a mecánico o artificial- y fluido. Les falta un poco de chispa por lo excesivamente suave de su respuesta en agudos, pero eso contribuye a la sensación de relajación y de ausencia de fatiga tras varias horas de escucha. Con clásica sinfónica son realmente agradables, recrean muy bien el tipo de tímbrica que se puede escuchar en un auditorio grande cuando estás sentado de la mitad hacia atrás. El agudo se mata mucho con la distancia y predominan los medios y el grave, que llena el espacio y es como si te rodeara. Con Jazz también funcionan estupendamente, la generosidad en graves da a la sección rítmica mucho impulso, los pianos suenan con cuerpo, sólidos, convincentes, los saxos y trompetas suenan ligeramente dulcificados, sin el mordiente algo estridente que te dan otros auriculares, pero aún así una trompeta con sordina sigue sonando penetrante y muy rica en armónicos altos. Se puede distinguir bien, solamente por el timbre, un saxo tenor de un alto en las notas de su registro que comparten. Solamente la parte de los “decays” de las percusiones en metal se queda un poco escasa, sin ese aire y extensión que a veces gusta percibir incluso con un poco de exageración.
Con rock la cosa es más variable. El que tengan una respuesta baja tan notable hace que en muchas grabaciones, que suelen ir pasadas de grave, éste resulte excesivo y oscurezca el resto del espectro. Es cuestión de gustos, probablemente un “basshead” no esté de acuerdo, pero es que a mí la cantidad de graves que dan unos Senn 600 me parece razonable y los 650 ya me parece que se pasan un poco. Eso por cantidad, por calidad… opinable. A mí me parece bueno, rápido y contundente, posiblemente el grave más “cañero” que he escuchado en auriculares. La ventaja es que como estas grabaciones también suelen ir pasaditas de agudo, la cosa se equilibra y hasta la música discotequera tiene un punto escuchable bastante logrado.

Para terminar ya con esta crónica, porque mira que me está saliendo larga, me gustaría llegar a algunas conclusiones que puedan ser útiles:

- Su precio por calidad de construcción, acabados y sonido global, si lo que se busca son unos auriculares para escuchar a gusto y pasárselo en grande con muchos tipos de música, es razonable, pero no tengo claro que esté realmente justificado. Seiscientos y pico euros puestos en casa es mucho dinero y si bien son muy agradables de escuchar, eso es algo que depende mucho del gusto personal y de la música que se vaya a escuchar mayoritariamente. No creo que vayan a gustar a alguien que tenga en Grado sus auriculares favoritos, ni a quien busque la neutralidad y claridad de unos electrostáticos. Para mí que los HD600 son mis auriculares de referencia por su equilibrio, escasa distorsión y rapidez, desde el punto de vista estrictamente de calidad de sonido me parece que los DX1000 son muy caros, ni se acercan a las virtudes sonoras de los 600. Con unos 600 puedes masterizar una grabación y con unos HD-25 monitorizar un concierto en directo porque son también muy equilibrados y te proporcionan más aislamiento acústico que los DX1000.

- Por este motivo no recomiendo a nadie que se los compre a ciegas –o mejor dicho a sordas- porque si su estética sonora no es de tu gusto, vas a tirar bastante dinero. Si alguien busca un sonido cálido, divertido y de calidad aceptable, para hacer pruebas a ciegas me parece más sensato que pruebe los D5000 que cuestan doscientos y pico euros menos y también me parecieron bastante divertidos, pero con más agudo y mejor equilibrio, aunque tal vez acaben resultando fatigantes; o los Ultrasone HFI2200 ULE, menos cómodos, menos refinados, pero también con mucho y buen grave, medios cálidos creíbles y un agudo algo más presente si te los colocas bien. Puede que incluso los Ultrasone HFI750 que han salido hace poco y son cerrados, sean otra opción asequible a considerar, puestos a comprarse algo diferente sin arriesgar una cantidad importante de dinero.

- Pero si alguien busca unos auriculares con mucho grave pero de buena calidad, que escuches un órgano y te deje con la misma sensación de la propia insignificancia que te deja escuchar uno de verdad en una iglesia, o que quiera que la música electrónica tenga verdadero peso y profundidad, que busque el sonido suave y cálido que tiene una filarmónica en un auditorio grande escuchando algo lejos, posiblemente no vaya a encontrar nada mejor.

- Son auriculares que se dejan mover con facilidad prácticamente con cualquier salida. Me han sonado bien con el ordenador, con la TV, con el DVD, de la salida de auriculares del Sony 707, pasables con el Sugden (no se llevan particularmente bien, ambos son bastante cálidos), muy bien con el Rudistor... me falta probarlos directamente del iPod y el Discman, pero no me ha dado tiempo. Al menos son fáciles de mover, pueden sonar muy fuerte y no necesitan un ampli caro o especialmente bueno para mostrar sus bondades. Dado su carácter van mejor con fuentes en el lado brillante de las cosas, perdonan imperfecciones a las grabaciones y a los mp3, pero esto no quiere decir que no te enteres de lo que está mal, es solamente que no te molesta.

Y hasta aquí llego. Contestaré gustoso cuantas preguntas se os planteen en la medida de lo que sepa o pueda. Sé que prometí fotos, pero no he tenido tiempo de hacerlas y me tengo que buscar alguna manera de subirlas porque me parece que aquí no tenemos "galería". Si os interesan puedo colgar las gráficas que sacamos cuando los estuvimos midiendo en la reunión de amigos.

Espero que no se haya hecho aburrido  :P

Saludos
« última modificación: Febrero 21, 2008, 22:07:53 por Torpedo »
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truant

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Re: JVC HP-DX1000: Una crónica
« Respuesta #2 en: Febrero 21, 2008, 23:18:18 »
¿Aburrido?
Para mí ha sido todo un gustazo leer tu crónica.

Da la impresión de que son unos auriculares para disfrutar de la música que le gusta a uno, y no pararse a "micro-analizar" lo que estamos escuchando. Lástima que valgan tanto, porque me parece que disfrutaría enormemente con unos (unos buenos cerrados es lo que echo en falta a veces) ::)

Gracias por compartir tus impresiones con nosotros! (a parte de preporcionarnos unos buenos y agradables momentos de lectura  ;))

truant

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Re: JVC HP-DX1000: Una crónica
« Respuesta #3 en: Febrero 21, 2008, 23:20:57 »
Ay! que se me ha olvidado decir algo:

MADRE MÍA!!  :o MENUDA CRÓNICA!!

 ;D

jorgillo

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Re: JVC HP-DX1000: Una crónica
« Respuesta #4 en: Febrero 22, 2008, 00:04:09 »
Al escribir la respuesta he echado en falta unos emoticonos de aplausos, como los que aparecen en otros foros... Así que, de otra forma...

PLAS PLAS PLAS PLAS

Con esto quiero decir que me ha encantado la crónica, está muy bien escrita, es amena e incita a la lectura. Todo, menos aburrida.

Gracias por el tiempo y esfuerzo dedicados  :)

PD: Está claro, por lo que nos cuentas, que si los JVC costasen la mitad se iban a vender como churros  ;D


Howard Wolowitz

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Re: JVC HP-DX1000: Una crónica
« Respuesta #5 en: Febrero 22, 2008, 00:11:16 »
En primer lugar enhorabuena por "la crónica" (aplausos).
Es la primera vez que veo un tocho como este y me lo leo de cabo a rabo.
Todas tus observaciones me parecen reveladoras y sobre todo orientativas para aquellos que comenzamos en esto, y no tenemos nada claro a que suena cada auricular. A mi me sirve de referencia sobre a que auriculares dirigirme en futuras compras.
Saludos

PD Que envidia los que sabéis leer y escribir  ;)
Y si no.....Stax

rocoa

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Re: JVC HP-DX1000: Una crónica
« Respuesta #6 en: Febrero 22, 2008, 00:26:52 »
¡Excelente descripción Torpedo! ¿Para cuando el Rudistor? ;)

Torpedo

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Re: JVC HP-DX1000: Una crónica
« Respuesta #7 en: Febrero 22, 2008, 00:29:08 »
 :D Gracias por los comentarios chicos, después del rato que le he echado a escribirla se agradece.
Efectivamente si su precio fuese la mitad, mantuvieran la calidad tal cual, y de segunda mano los pillaras por 150-200 euros, serían algo muy muy recomendable para cualquiera que ande buscando auriculares para pasarlo bien, con calidad de sonido y refinamientos que no encuentras en otros auriculares que buscan más la diversión musical que la perfección audiófila. Sinceramente no creo que los de JVC pretendieran diseñar el auricular de referencia en cuanto a neutralidad y equilibrio.

Sin haber escuchado los ATH-W5000 ni ninguna de las vacas sagradas "cerradas" fuera de producción como los R10, L3000, etc. no creo que estos sean los mejores cerrados en producción actualmente como he llegado a leer en Head-fi, ni que sea recomendable pagar su precio nuevos solamente por probarlos. Claro que no sabría decir cuáles son los mejores cerrados que se fabrican ahora. Tampoco hay mucho donde escoger, están los Ultrasone Edition 9, ATH-W5000, DX-1000, Denon D5000, algún "Darth Beyer" y poco más en dinámicos. Supongo que en electrostáticos los 4070 y bajando el listón de precio seguramente que por calidad de sonido puedan entrar los HD25, ESW9 y algún modelo de AKG o puede que los W1000. Si estás acostumbrado a auriculares abiertos, los cerrados son un subtipo aparte, con sus cosas buenas y también sus defectillos que si te acostumbras a ellos están muy bien, pero si no, pueden ser una tortura. No veo a nadie realmente feliz con el sonido de unos Beyer, Grado, K701 o HD650/600 cogiéndole el aire a unos cerrados, el grave es tan distinto siempre  ::)

Saludos
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Re: JVC HP-DX1000: Una crónica
« Respuesta #8 en: Febrero 22, 2008, 00:34:33 »
¡Excelente descripción Torpedo! ¿Para cuando el Rudistor? ;)

Glubs, eso son palabras mayores. Hablar de auriculares, y más de unos con un sonido tan fácilmente descriptible como los DX1000, es relativamente fácil, pero conseguir transmitir "a qué suena" un ampli es otra historia. Si me veo capaz lo intentaré, pero no creo que me salga ni parecida a ésta.

Saludos
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hitoridekimasu

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Re: JVC HP-DX1000: Una crónica
« Respuesta #9 en: Febrero 22, 2008, 01:39:42 »
Magnifica review.
Ya los estoy buscando en audiocubes.
Un saludo

xsus

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Re: JVC HP-DX1000: Una crónica
« Respuesta #10 en: Febrero 22, 2008, 19:06:29 »
Estupenda revisión, gracias. Es larga pero entretenida.
He leido bastantes revisiones de auriculares, pero si me intercalan algo como esto, sencillamente me lo creo practicamente todo:

Es cuestión de gustos, probablemente un “basshead” no esté de acuerdo, pero es que a mí la cantidad de graves que dan unos Senn 600 me parece razonable y los 650 ya me parece que se pasan un poco. Eso por cantidad, por calidad… opinable. ...

... Para mí que los HD600 son mis auriculares de referencia por su equilibrio, escasa distorsión y rapidez, desde el punto de vista estrictamente de calidad de sonido me parece que los DX1000 son muy caros, ni se acercan a las virtudes sonoras de los 600. Con unos 600 puedes masterizar una grabación y con unos HD-25 monitorizar un concierto en directo porque son también muy equilibrados y te proporcionan más aislamiento acústico que los DX1000.



Parece que me lean el pensamiento ::), son cosas que comparto y que he comentado alguna vez dentro del grupo. Mencionas también mi referencia en abiertos (hd600) y los HD25, unos auriculares que sin amplificar y bien rodados (ganan en dinámica de graves y se hacen más musicales) han conseguido engancharme, aunque no dejan de tener un punto analítico en los medios-agudos que en ocasiones, y dependiendo de la grabación, me puede llegar a molestar.
Te voy calando  ;D, y me cuesta un poco menos creerme las cosas que escribes porque no tengo que leer entre lineas como en revisiones de otras personas que tienen otras preferencias, o que sencillamente no hacen ninguna alusión a ellas.

Para mí los hd25 también carecen de chispa en agudos extremos, se muestran pero les falta liquidez, ¿en en el conjunto global del sonido que ofrecen los JVC, resultan los extremos aún más apagados?

Estaría bien que colgases esas gráficas de los auriculares que probasteis.

Yo tambien llevo un tiempo (como Picodeloro) buscando unos auriculares cerrados que me puedan ofrecer algo similar a lo que me ofrecen los abiertos, pero me temo que es más complicado de lo que parece según mi experiencia, y tambien por todo lo que comentas al principio de tu crónica (onda trasera en contrafase, resonancias internas...).
Estoy entendiendo un poco más el carácter de los cerrados mediante unos experimentos con unos auriculares que se ha pillado mi hermano hace poco, que ofrecen grandes facilidades para las modificaciones (Equation Audio RP-21). He probado con diferentes esponjas, diferentes almohadillas y con unos absorventes de fabricación casera en su interior, ya comentaré algo al respecto sobre esta divertida experiencia (si no me los cargo).

Picodeloro busca unos cerrados que le ofrezcan "caña", que sean pegones. Creo que en ese sentido lo tiene más fácil. Quiere algo parecido a los Darth Beyer de Carlos y pienso que los Denon d5000 podrían estar en esa liga. Torpedo, tu que has probado estos últimos ¿qué opinas?

Por otro lado llevo aún más tiempo dándole vueltas a la idea de comprarme un cable de calidad para mejorar el sonido de los HD600, pero dado el precio, no se si ahorrar un poco más y probar algún auricular de Audio-Technica (marca que me pinta muy interesante) como por ejemplo el modelo abierto ATH-AD2000.

Mala cosa: tengo poca pasta y muchas cosas en la "quijotera" :). Tendré que vender un par de cosas que me sobran.



Torpedo

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Re: JVC HP-DX1000: Una crónica
« Respuesta #11 en: Febrero 22, 2008, 20:34:02 »
Los D5000 los escuché muy poco rato, era un par que le habían pasado a mi amigo para que escribiese una crítica para una revista, por lo menos estaban bien rodados. El grave es cañero, pero no es como el de los DX1000, éstos llegan más abajo, mucho más abajo y tienen una corrección en el timbre y articulación del grave superiores EMHO, pero es posible que los D5000 tengan más sensación subjetiva de "pegada". Los D5000 suenan más incisivos en el agudo, no me llegaron a parecer chillones, pero casi, comparados con los DX1000 suenan como con más detalle por ese motivo y quizá algo más "aéreos" pero no más espaciosos, no obstante ya digo que fue una comparación a volapié y que necesitaría convivir con ellos y escuchar unos cuantos discos para calarlos bien. Lo cierto es que prometen, no me importaría hacerme con un par y añadirlos a la colección, encontré unas cuantas cosas interesantes en ellos, entre otras que son comodísimos. Creo que escuchando a poco volumen los D5000 suenan más equilibrados, escuchando fuerte llegan a ser un poco brillantes y a la larga fatigantes (esto me lo confirmó mi amigo que lleva ya varias semanas escuchándolos). Los DX1000 puedes escucharlos fortísimo durante mucho rato y no te cansan nada, diría que son hasta peligrosos porque escuchas más fuerte de lo habitual y no te das cuenta.

Con los HD25 tengo menos experiencia porque el par que he escuchado en varias ocasiones no es mío sino de otro amigo que es ingeniero de sonido y los usa en su trabajo cuando monitoriza conciertos en directo. En líneas generales tienen bastantes similitudes con los 600, pero efectivamente su agudo es más penetrante en la parte baja, más fatigante a largo plazo y tienen algunos rasgos del grave "cerrado" del que los 600 carecen. En general encuentro los HD25, sin conocerlos del todo, menos lineales que los 600 y de hecho miden menos plano. Me parecen unos muy buenos auriculares cerrados, pero encuentro los DX1000 más divertidos tanto con buenas como con malas grabaciones. Son otra historia, ni mejores ni peores, solamente que el suyo es un estilo de sonido diferente. Por arriba definitivamente son más apagados, pero por abajo... no sé, los DX1000 están en una categoría aparte, no he escuchado todavía ningunos auriculares que te permitan distinguir tan bien si las notas graves las está dando un bajo eléctrico tipo Fender, un contrabajo acústico con el micro lejos, con el micro cerca, con pastilla piezoeléctrica, si son notas extremas del grave del piano, distinguir eso del bombo de la batería al unísono y encima separándolo en el espacio. La cantidad y calidad de la información que dan los DX1000 en graves es brutal. Quizá fallen una pizca en los armónicos más altos, cuando se solapan con los medios, pero vaya, por buscarles pegas. Si tuvieran un agudo solamente un poco más presente (y fíjate que no digo líquido, claro, limpio o extendido, solamente "presente") serían casi perfectos.

Voy a intentar subir las gráficas de los DX1000, D5000, 600 y 25 a algún servidor para poder enseñároslas. Es que eso de los servidores tipo Imageshack no me gusta nada, al final protestan porque si el ancho de banda y dejan de mostrar las imágenes, te quitan las fotos... En fín, veré qué puedo hacer.

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Torpedo

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Re: JVC HP-DX1000: Una crónica
« Respuesta #12 en: Febrero 22, 2008, 21:08:41 »
Bueno, al final las he subido a Imageshack, espero que no las borren y que aparezcan sin problemas. En las pruebas a mí me salen. Marchando una de curvas de respuesta:


Curva de respuesta y distorsión de los HD600 con su cable de serie


Curva de respuesta y distorsión de los HD25


Curva de respuesta y distorsión de los AKG K701


Curva de respuesta y distorsión de los JVC DX1000


Curva de respuesta de los D5000 (es otro equipo de medida, se supone que menos preciso que el usado para las primeras curvas. Por eso pongo las de los 600 y DX1000 medidos en ese otro equipo a continuación:


DX1000. Ésta se tomó movidos de la salida de una tarjeta USB, no pasando la señal de prueba a través del Rudistor como las anteriores. Eso y la diferencia de micrófonos puede explicar en parte la gran diferencia entre ambas en la respuesta en graves.


HD600 A pesar de la diferencia entre los equipos de medida, sigue siendo una curva llamativamente plana hasta 10KHz, que es el límite real en el que estas mediciones pueden tomarse medianamente en serio.

En principio el primer grupo de curvas que no incluye los D5000 está hecho con un equipo muy profesional. El micro es un Earthworks que solamente él ya cuesta más que mi colección de auriculares completa. Se calibró con una sonda antes de hacer las mediciones y se ajustaron los niveles para que en todas las curvas tuviéramos 95dB a 1KHz como mandan los cánones. A mí lo que más me llama la atención es lo plana que es la curva de los 600, más que la de los 701 y la diferencia que hay en la respuesta en graves entre los DX1000 y el resto, sobre todo en la parte baja. Correlaciona perfectamente con la sensación subjetiva cuando los escuchas, al igual que la bajada en agudos.

Saludos
« última modificación: Febrero 22, 2008, 21:13:45 por Torpedo »
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Re: JVC HP-DX1000: Una crónica
« Respuesta #13 en: Febrero 22, 2008, 21:45:24 »
Gracias Torpedo. ¡Vaya nivel! :)

Es curioso la cantidad de altibajos que sufren las gráficas que se ven por la web dependiendo del equipo y del volumen que se use.

Torpedo

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Re: JVC HP-DX1000: Una crónica
« Respuesta #14 en: Febrero 22, 2008, 21:58:24 »
Sí, es algo que siempre me ha llamado la atención muchísimo, lo planos frecuencialmente que desde siempre me han sonado los 600 y lo irregular de las curvas que ves por ahí. Pero claro, cuando te enteras de lo que cuesta un micrófono que tenga una respuesta realmente plana de 20 a 20.000 Hz, entiendes por dónde van los tiros. Luego ves la gráfica tomada usando ese micro, que tampoco quiere decir que sea perfecta porque el procedimiento de medición tiene su margen de error, y las cosas cuadran más.

Saludos
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