Muy interesante lectura por cierto los comentarios de EvilEmil... Esperamos ahora la segunda entrega 
Pues coge la CocaCola y las palomitas que aquí viene la segunda parte

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SOBRE EL UPSAMPLINGEn las horas que llevo de escucha con el Cambridge, he podido entender perfectamente los numerosos comentarios que muchas veces había leído sobre los resultados de interpolar la señal nativa de 16 bits/44,1kHz a un nivel superior, y sobre la conveniencia o no de hacer esto. Para mí está claro que los resultados de hacer esto no serán siempre del agrado de todo el mundo. Desde mi punto de vista, es un arma de doble filo.
El enorme caudal de detalle que aporta a la música este lector produjo en mí extrañas sensaciones las primeras horas que dediqué a escuchas. Viniendo de la máquina de la que venía (ya de por sí muy buena, ojo), en un primer momento me pareció todo un poco exagerado y artificial pero aún así, la música se oía fantásticamente bien, he de reconocerlo. Serían las largas horas de escuchas posteriores las que me dejarían claro que esto del upsampling sí que va conmigo, por lo menos tal como lo resuelve el 840C

. Con esta máquina integrada en mi equipo, el sonido fluye con gran naturalidad y detalle. Respecto a mi Marantz, las voces ganan en humanidad (algo importantísimo para mí

) y los instrumentos presentan un timbre más realista, con una mejor calidad tonal. Me ha sorprendido gratamente la mejor escena sonora que proporciona el 840C respecto al Marantz, con una mayor profundidad y apertura. El Cambridge también resuelve mejor la zona baja, con una mayor presencia y detalle en los graves. De la zona alta, por el momento no hay queja y, como ya he dicho, no se echan de menos unos buenos agudos

, jejeje.
Una anotación importante que quiero hacer: quizás en la primera parte de mis comentarios, no me expresé correctamente al decir que con grabaciones malas, el upsampling produce un efecto no siempre agradable y que se hace notar. Vamos a ver, el upsampling no produce ningún “efecto” audible por sí mismo; es una entidad completamente invisible. Por lo que he podido comprobar, este lector hace un papel estupendo con todo tipo de grabaciones. El problema viene con aquellas grabaciones malas o muy malas. Al interpolar la señal de estos discos, todos sus numerosos defectos se muestras ahora multiplicados enormemente

. Si antes con el Marantz se mostraban medianamente disimulados, ahora son muy audibles, lo que puede ser una experiencia bastante penosa según la grabación y el equipo asociado a la fuente.
Por ello, entiendo perfectamente que éste sea uno de los motivos por los que mucha gente prefiere lectores de CD que no interpolen la señal o DACs NOS. Como ya he dicho es un arma de doble filo.
Mi sistema ha evolucionado mucho desde su “bautismo” y ha llegado actualmente a un punto en que es sumamente resolutivo (por lo menos comparado con ese punto inicial). Ha llegado a un punto en el que “no engaña”, con independencia de que produzca un sonido más o menos “realista” o más o menos coloreado. Para estos discos "poco agraciados", sigo prefiriendo su escucha en el Marantz

. Por suerte no son muchos, pero por desgracia hay un buen número de ellos que me gustan mucho

. Inauguro desde aquí la campaña “matemos al productor y al ingeniero de sonido”

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Para terminar esta parte, sólo mencionar que en el tiempo que llevo con esta máquina, he tenido oportunidad de hacer escuchas con auriculares de diverso nivel (próximamente se añadirá alguno más a la lista

) y nunca hasta ahora había sido tan importante para mí este tema. Supongo que llegado a un cierto nivel, el perfecto equilibrio entre los distintos componentes del equipo (auriculares incluidos) puede marcar la diferencia.
LAS COSAS NO TAN BUENAS…Pongo aquí un listado de aquellas cosas que EMHO, no son tan buenas o que serían mejorables de este lector.
1. El lector no está sellado. La carcasa posee unas ranuras de aireación bastante grandes en la parte superior por las que es fácil que se cuele el polvo en suspensión en el aire. Como el transporte propiamente dicho no está encapsulado o protegido de ningún modo (como sí lo está en mi Marantz), sino que está completamente “al aire”, con el paso del tiempo podría acabar depositándose en la lente polvo o suciedad y causar problemas a la larga. Entiendo que estas ranuras obedecen a una necesidad constructiva y no son un capricho, pero siempre se podría haber resuelto esto un poco mejor, de cara a evitar problemas futuros. Así lo veo yo.
2. La imposición del upsampling. Así he denominado a esta peculiar característica. Entiendo que es uno de los principales argumentos de venta de la marca pero no hubiera estado de más que hubiesen dado la opción al consumidor de desactivarlo o elegir el nivel del mismo, como permiten muchos DACs y otros lectores de CD, como el CARY que antes mencioné. Esto haría de este lector una máquina más versátil y, aunque no soy técnico en la materia, no creo que costase demasiado trabajo implementar esta característica. Tanto para la lectura de CD como para su funcionamiento como DAC, funciona siempre de forma fija a 24bits/384kHz y aquí acaba todo. Curiosamente sus salidas digitales, es decir, para usar el lector como un mero transporte, sí que posee todo esto que menciono

. No sería más lógico que fuese precisamente al revés o dispusiese de todas estas opciones por igual, tanto para las entradas como para las salidas. Salvo que se me escape algo, opino es una pena que hayan optado por esta rigidez respecto a este tema.
3. El mando a distancia. Éste ya es un viejo conocido para mí, ya que no es la primera vez que tengo por casa algún cacharro CA. Es cierto que está sólidamente construido en metal y resulta mucho más agradable a la vista que muchos de los que circulan por ahí, pero a mí me parece demasiado grande, aparatoso y no demasiado cómodo

. En este caso, estética y funcionalidad no van de la mano. En un primer vistazo, el mando del Marantz SA7001 puede ser “feo a dolor

” pero, en mi opinión está bastante mejor pensado y organizado. Es más intuitivo, directo e inmediato. Los botones de uso más común están en un solo bloque de fácil acceso con el pulgar y EMHO mejor organizado que el del 840C, dónde siempre tengo la sensación de que para ejecutar los diferentes comandos, tengo que desplazar mi mano por el mástil de una guitarra

. Además el radio de funcionamiento y velocidad de respuesta en ejecutar las órdenes es inferior al mando de Marantz. Ya sé que hablamos de décimas de segundo, pero estas cosas se notan. En fin, no es malo pero podría ser bastante mejor.
4. El standby. El lector tiene un botón de apagado en la parte trasera de la carcasa pero para un óptimo rendimiento, el fabricante recomienda dejarlo siempre en standby, cosa que cumplo religiosamente, pero no me hace mucha gracia la verdad. Me gustan los aparatos que se pueden encender y apagar sin problema. No me haría mucha gracia llegar un día a casa y comprobar que una tormenta o una alteración fuerte en la tensión de la red eléctrica se ha cargado mi lector de CD

. Menos mal que tengo el equipo convenientemente protegido contra estas situaciones

. Hombre precavido vale por dos

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Evidentemente, todas estas cosas no me han cogido por sorpresa y son detalles que conocía previamente, mucho antes de la adquisición del lector. Ninguna de estas cosas tiene demasiado efecto sobre el fantástico rendimiento que esta máquina puede proporcionar. Por suerte, la lista de cosas positivas es muy superior a las negativas. De momento estoy muy contento y para mí ha sido una compra acertada y una mejora real y audible respecto a mi Marantz, con el que, repito, estaba y sigo estando muy contento.
Nada más por ahora. Seguiré acumulando horas de escucha con el CA 840C para ver cómo evoluciona (si evoluciona más, claro).
Escribir da mucha sed, así que voy a seguir el consejo de jorgillo e iré a deleitarme con uno de esos líquidos que elevan el espíritu. Aquí en Galicia andamos sobrados de esto

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Saludos.