Pues al final fui a ver a OAM y efectivamente no me arrepiento.
Los tios eran impresionantes, era una gozada verlos tocar y como disfrutaban haciendolo. Sin embargo la sala, el equipo y el público no acompañaban.
La sala tiene forma de L y el escenario esta en el vertice externo de la L con lo cual solo se veia bien si estabas en el vertice. El resto de la gente ve poco o nada. El 90% de la gente está de pie y el resto en unos taburete altos. Yo tuve la suerte de estar en frente del piano y lo vi muy bien.
El sonido era muy malo, solo se oia bien al bateria, increible por cierto como tocaba. El sonido del piano era apagado y cuando intentaron subir el volumen empezó acoplase por todos los lados, hasta el punto que hubo un momento que todos dejaron de tocar levantando las manos de los instrumentos para que dejara de acoplarse. El contrabajo solo se oia cuando pianista y bateria tocaban bajito.
La gente que no estaba cerca del escenario, no pudo apreciar la calidad del piano ni del contrabajo. No hubo atmosfera, ni complicidad entre el público y los músicos. Una de las veces que hablo el pianista, se oia a la gente hablando a un volumen alto y dijo que entendía que su charla no era muy interesante y que esperaba que la música si lo fuera.
Solo tocaron una hora y ni hubo bises ni nada. Aproveche para comprar allí su último CD y que me lo firmaran los tres, como recuerdo. El piano y el contrabajo en el disco suenan estupendamente a la par que el bateria.
En fin una pena que no pudieran demostrar su nivelazo por culpa de la mala acustica y sonido del local. Aunque como he dicho no me arrepiento de haber ido.