Si me permitís la disgresión estilística, ayer fui a la función de La flauta mágica que se ofreció en Murcia.
Formaba parte de los cuatro títulos que integran un ciclo anual. El Auditorio Regional estuvo lleno a rebosar. De hecho vi a un señor con un nilo de 7-8 años en brazos, no sé si eso está permitido...ni pagado. La próxima vez, me llevo a mi novia gratis y me la subo a las rodillas, que es pequeñina y nos ahorramos la pasta para un ampli que mejore mi canamp o para los monitores Samson que me recomienda Raúl.
La obra pudo seguirse sin sobresaltos, lo cual ya es decir mucho en esta tierra. La orquesta estuvo bien dirigida y sonó mucho mejor que con su titular eterno. A ver si invitan a más directores, que ayuden al desarrollo de nuestra humilde orquesta. El caso es que sonó todo en su sitio, se pudieron distinguir bien las voces orquestales y las apuntadas disonancias mozartianas, marca de la casa. No se puede negar que hubo puntuales problemillas, y que el sonido no es para volverse loco, pero yo sería feliz al oirla así en otros repertorios y con continuidad.
Sobre las voces, todo sonó algo FUERTE. Y por eso la gente aplaudió mucho. Del reparto destacaré el poderío del coro de Cámara del Palau de la Música Catalana, el empaste de "Los tres niños", el aseo de Mª José Moreno en ese jodido papel de Reina de la Noche, y la línea (un poco aséptica) del tenor José Ferrero (Tamino), engolado en la media voz pero con más intentos de cantar que todos los demás.
El montaje de Joan Font de Comediants, fue bueno, aunque algo inexplicable por momentos. Subir a Monostatos en una red y ver temblar al pobre hombre mientras canta, no fue una cosa muy hermosa. O llenarle los pulmones de humo a la Reina de la Noche, era bonito, pero me imagino que incómodo. Los actores estuvieron muy bien dirigidos y se evitaba casi siempre el efecto operístico de cantante en el centro del escenario moviendo los brazos mientras canta su parte.
Estoy deseando que llegue el día 18 para escuchar a la Filarmónoca Checa y el 25 de julio que viene George Benson. Aunque en medio siempre puede caer otro concierto.
Un saludo