Me pregunto si son nuestros oídos por naturaleza o son los auriculares + equipo lo que hacen que perdamos esa percepción de detalle en medios y agudos gracias al emborronamiento que hacen los graves. Sin duda parece más bien nuestro oído.
Yo creo que el emborronamiento de los grave se da cuando este grave está mal reproducido/grabado; al igual que los agudos sibilantes o los medios metálicos; no son fruto de si mismos sino de el equipo vs soporte.
En mi opinión los graves aportan cuerpo y sustancia; sin ellos la música parece desvaida, carente de la textura necesaria. Por supuesto que deben estar bien artículados, controlados y en su justa medida (al igual que el resto de las frecuencias; sino hablaríamos de sonido desequilibrado) para apreciarlos correctamente.
Normalmente tendemos a centrar el detalle en la gama media y alta; olvidándonos de esos graves (a veces, injustamente, tan denostados) que pueden ser maravillosos. Un grave bien trabajado presentará detalles en la medida que esté grabado/reproducido; poder escuchar los diferentes bombos que Carlo Palmer utiliza en algunas interpretaciones; los matices dle bajo de Rutherford arrastrando los dedos sobre el mastil; los tonos más profundos de un organo de iglesia realizado por Wakeman en temas como Awaken; la profundidad de las notas más bajas de un piano realizadas por algún virtuoso...................................... Ahi también tenemos detalle.
La transparencia es la cualidad de ver/escuchar sin un velo que enturibie; pero no nos equivoquemos; la mayor presencia de agudos o la ausencia de graves, no es sinónimo de ayor detalle; sino de una carencia o una presencia desmedida.
Por supuesto que hay auriculares con un grave desmandado; como existen con un agudo hiriente o unos medios artificiales.
Demos al grave el lugar que le corresponde´. Sin él la música sería de otra manera.
Joer

Vais a pensar que soy un basshead.
Un saludo