A raíz de este hilo volví a sacar los flats este fin de semana, que los tenía guardaditos desde hacía mucho tiempo. La verdad es que no me convencieron demasiado en las primeras escuchas, preferí los bowls encintados y al final los flats se quedaron en el olvido. Me pareció que emborronaban demasiado el sonido, que los graves se comían todo, y que se reducía aún más si cabe la poca espacialidad de los Grado.
Pero ayer domingo decidí dar otra oportunidad al combo RS-1+Flats, y... vaya vaya! como ha cambiado la cosa!
Es algo así como: ¿Dónde has estado todo este tiempo?

He estado escuchando pop/electrónica, y salvo algún exceso de graves en algún disco... lo demás muy muy bien. Lo mejor es que puedo estar horas con lo auriculares puestos sin notar la más mínima fatiga auditiva

(imagino que por la reducción de agudos).
He probado a poner otra vez los bowls, pero se me hace demasiado chillón el sonido

. Creo que mejor me espero a mañana

. Me he dado cuenta que me acostumbro demasiado a un tipo de sonido, y si cambio inmediatamente el resultado casi siempre es para peor. No me pasa como a Torpedo, por ejemplo, que me comentaba que con el tiempo uno se acostumbra más rápido a los cambios de "perfil sonoro". Yo necesito más tiempo. Esto me da que pensar, que si no es demasiado mareo para mí tener tanto modelo distinto de auricular, que tal vez sería mejor acostumbrarme a uno o dos modelos y que con el rodaje mental al poco tiempo acabarían por sonarme "perfectos", jeje. Ni idea.
El resumen de esto es:
FLATS, FLATS, FLATS!!

(y yo que había pensado vender mis RS-1 porque últimamente apenas los usaba....

)
Un saludo!